Aston Martin DBX

Muy pocas marcas de automóviles todavía no tienen al menos un modelo SUV que poder comprar, y muchas de ellas tienen opciones de varios tamaños y características.

Aston Martin todavía no se había subido al carro de los SUV, pero eso ya ha cambiado con la presentación del nuevo Aston Martin DBX que tiene buena pinta.

La marca británica no sólo había decidido apostar por un formato de vehículo que nunca habían fabricado, sino que querían dar a sus potenciales compradores el SUV que les hiciera olvidarse del resto de marcas, como hiciera Lamborghini con el Urus.

Los 106 años de historia de la marca de lujo son más que de sobra prueba de que saben hacer las cosas bien manteniendo su estilo elegante y detallado. No deberían hacer un mal trabajo con el DBX, aunque al ser el primero es normal que genere dudas.

Aston Martin ha invertido una suma muy importante de dinero y recursos en diseñar el vehículo desde cero, y ha tenido que ampliar los horizontes de sus test para probar que su SUV tendrá grandes capacidades y no tendrá nada que envidiar a sus vecinos de Land Rover, por ejemplo. Al menos eso dicen, luego ya veremos si es verdad o no.

También hay que recordar que el DBX no es la única apuesta de la marca en su segundo siglo de vida, sino que también han aumentado producción de forma evidente y hay abierto su segundo centro de fabricación situado en Gales. Apuesta clara para ser más competitivo frente a otras marcas.

Como imaginaréis, los británicos utilizan toda su sabiduría de sus vehículos deportivos en este SUV, que será muy robusto y cargado de avances tecnológicos que lo harán codiciado entre los millonarios, como suele pasara cada vez que se lanza algo lujoso al mercado.

550 CV’s de potencia y 700 Nm de par gracias al motor actualizado del DB11 y Vantage de 4 litros, V8 y doble turbo. Lujo y materiales exclusivos al alcance de pocos, e incluso algunos de los primeros compradores podrán tener la serie limitada inicial que recordará el año 1913, cuando nació la marca.

Factor importante, el precio que quizás se va por encima de lo que muchos hubiésemos pensado. Ellos sabrán contra quien quieren competir, pero parece que no será de las mejores opciones si tenemos en cuenta la variable calidad/precio. Soltar a partir de 200.000 € por el DBX quizás es para pensárselo.

Adrián Osés, Locos del Motor.

Otros artículos de la web

Adrián Osés
Autor: Adrián Osés Apasionado del mundo del motor y la Ingeniería, fundador y editor principal de Locos del Motor.