Retos del T-Cross en Volkswagen Navarra

Volkswagen Navarra es y ha sido una de las fábricas clave para la marca alemana, y tenemos la suerte de que está en nuestro país, concretamente en Pamplona (Navarra).

La fábrica pamplonica lleva fabricando el Volkswagen Polo para todos los mercados del primer mundo desde 1983. Recordamos que también se fabrica en otros países como China, India, Sudáfrica o Rusia, pero las especificaciones de calidad no son tan restrictivas como la de los países europeos + Japón, Australia, Nueva Zelanda y demás.

Trabajando desde el 83 con el Polo como único modelo a fabricar, la factoría española acostumbra a hacer más de 300.000 unidades al año, pero algo cambió y la matriz alemana decidió ponerse a fabricar otro modelo en Volkswagen Navarra, el Volkswagen T-Cross.

Aquí llegaron los retos para la fábrica española, y fueron varios que han sabido solventar. El primero de ellos es la flexibilidad. Se debía pensar en instalaciones que fuesen capaces de fabricar 2 modelos y que los recursos fuesen capaces de amoldarse al segundo modelo sin dejar de lado el Polo.

El T-Cross comparte plataforma con el Polo ya que es el SUV equivalente, pero en el resto de partes del coche de ambos modelos son bastante diferentes. Aún así, Volkswagen Navarra ha conseguido integrar el T-Cross dentro de las instalaciones del Polo al 100 %, algo nada sencillo.

El taller de prensas ha necesitado de 20 matrices nuevas para poder estampar piezas del T-Cross, además de generar empleo y formar a sus operarios. Teniendo en cuenta lo que implica estampar piezas y las dimensiones de las instalaciones, ésta también es una adaptación importante.

En cuanto a chapistería, las geometrías de ambos modelos son diferentes por lo que Volkswagen Navarra tuvo que desarrollar 2 «framers» diferentes para poder ensamblar un tipo de carrocería o el otro. Un framer está situado sobre el otro, y suben o bajan según se fabriquen carrocerías del Polo o del T-Cross.

En el Montaje final, se ha tenido que montar una línea de «homegeneización» que sirve para colocar las piezas exclusivas del T-Cross para poder montar ambos modelos en la misma línea y evitar la construcción de una nueva. El espacio suele ser un handicap en cualquier factoría, y más en una de vehículos, así que tampoco había más opciones.

Y otro de los retos más importantes es la eficiencia, que debe ser la misma o mejor teniendo en cuenta que aumenta la cantidad de piezas a montar, es necesaria la secuenciación en ciertos procesos, el área útil de trabajo es la misma y la logística necesaria es mayor. En definitiva, ser mejores teniendo prácticamente los mismos recursos.

Aunque antes de ocurrir parecía que fabricar 2 modelos simultáneamente no era posible, Volkswagen Navarra ha demostrado que sí lo es, gracias a su innovación y adaptación de procesos para poder fabricar 2 modelos importantes para la marca. El Polo ya lo era, y el T-Cross forma parte de la nueva ofensiva de SUV’s que a buen seguro tendrá sus frutos para Volskwagen.

Adrián Osés, Locos del Motor.

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Adrián Osés
Autor: Adrián Osés Apasionado del mundo del motor y la Ingeniería, fundador y editor principal de Locos del Motor.