Kei cars en Japón, y el mundo

Para que ciertos productos se vendan más, o “guíar” a la población a comprarlos, los gobiernos dan ayudas o eliminan algunos impuestos para que el precio final a pagar sea más atractivo frente a otros competidores.

Hoy en día, los vehículos eléctricos tienen ayudas y exención de ciertos impuestos que pueden hacerlos más atractivos de comprar, pero, como siempre ha ocurrido, no todos los clientes se decantan por estos productos más atractivos desde el punto de vista económico.

En un país con una gran tradición automovilística como Japón, el espacio escasea y siempre se trabaja en maximizar las opciones para que todos los ciudadanos de las islas asiáticas puedan vivir de manera digna. Las camas nido o las altas velocidades de los trenes son grandes avances para que la gran masa de japoneses pueda vivir y desarrollarse en el país.

Desde hace ya muchos años, los japoneses apostaron por los conocidos como “Kei Cars” que son vehículos de tamaño y motor pequeños. Los números han ido variando, pero, hoy en día, todos los vehículos en Japón de menos de 3,4 metros de longitud y menos de 64 CV’s de potencia son considerados Kei Kars. Pueden ser SUV’s, turismos, furgonetas, o el formato que se os ocurra, pero cumpliendo ambos parámetros de longitud y potencia.

Todos estos vehículos tienen reducciones en impuestos y seguros, y en Europa entrarían en la categoría del segmento A. Prácticamente todos los fabricantes japoneses siempre han apostado por ellos tanto ahora como en el pasado: Subaru, Honda, Daihatsu, Suzuki, Honda, Toyota, Mitsubishi, Mazda, Nissan, etc.

Lógicamente, siempre han triunfado dadas sus ventajas fiscales y también de tamaño, consumo y precio. Lo curioso es saber como empezó el concepto de Kei Car. Tras la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de los japoneses no tenía presupuesto para adquirir un automóvil, pero sí una motocicleta. Por eso las marcas decidieron apostar por vehículos con motores prácticamente de motocicletas que pudieran pagar los conductores del momento.

Precio adecuado a la época y las circunstancias para revitalizar la industria automotriz. Esto también fomentó el desarrollo del reparto de bienes y personas gracias a no necesitar el certificado de aparcamiento, entre otras ventajas. Además, el invento llegó para quedarse.

Como suele pasar con las evoluciones japonesas, el resto de países copia las buenos inventos unos años después, y los Kei Cars se extendieron por el mundo. Grandes ejemplos son el Suzuki Jimny, el Honda Jazz, el Toyota Aygo y otros muchos fabricados antes y ahora.

En muchos países, los Kei Cars son conocidos como vehículos de matrículas amarillas, ya que es la forma más habitual de reconocerlos en el mundo. Sin duda un concepto a precio de motocicleta que ha ido evolucionando y ayudando a no colapsar ciertos países, a crear nuevos modelos de negocio de transporte y a dar la oportunidad de movilidad a muchas personas a precio y condiciones asequibles.

Adrián Osés, Locos del Motor.

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Adrián Osés
Autor: Adrián Osés Apasionado del mundo del motor y la Ingeniería, fundador y editor principal de Locos del Motor.