Otra alternativa, el hidrógeno

De hace unos años a esta parte, las nuevas tecnologías de movilidad van apareciendo como setas, por lo que el cliente o potencial comprador de un vehículo cada vez tiene más opciones sobre las que elegir.

Se escucha mucho hablar de la bien llamada «revolución eléctrica» ya que las variantes son varias pero su principio es el mismo, la energía eléctrica para mover nuestro vehículo.

Una de las menos conocidas es la de pila de hidrógeno, pero quizás sea de las más provechosas si la analizamos bien. Como todo, también tiene desventajas, pero es probable que con el tiempo éstas sean cada vez menores. Claro ejemplo la red necesaria de abastecimiento de H2 que obviamente todavía no existe.

En cuanto a las ventajas, parecen importantes. La autonomía no está nada mal, al menos en teoría, y la batería necesaria puede ser de tamaño medio/pequeño lo cual es una ventaja desde el punto de vista del peso y la dinámica del vehículo.

Rizando el rizo, incluso sería posible beber el agua de un vehículo de pila de combustible o hidrógeno. Así que algunos dirán que hasta puede salvar vidas… En fin, con lo que debemos quedarnos es que es otra alternativa que puede ser una gran opción.

Los escépticos del vehículo enchufable o híbrido podrían apostar claramente por la pila de hidrógeno. Sólo falta que sea algo más real y más fabricantes apuesten por ello de forma firme como hace Hyundai y otros constructores asiáticos.

Os dejamos el vídeo explicativo para al menos darle una vuelta. Como funciona es interesante:

Adrián Osés, Locos del Motor.

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Adrián Osés
Autor: Adrián Osés Apasionado del mundo del motor y la Ingeniería, fundador y editor principal de Locos del Motor.