Las multas más frecuentes

A algunos más y a otros menos, pero prácticamente la totalidad de los conductores han recibido alguna multa de tráfico alguna vez en su vida. Es muy complicado encontrar a alguien, que, aunque sea un ejemplo conduciendo, nunca haya sido sancionado por parte de las autoridades.

Nadie es perfecto, y al final estamos tanto tiempo en carretera o utilizando vehículos, que, por mera probabilidad, alguna vez nos toca engordar las arcas del Estado. Un simple despiste puede traernos consigo una sanción. No siempre es justo, pero son las normas que tenemos y debemos cumplir.

La duda que se nos viene a la mente, ¿porque nos ponen más multas en España? Así sin pensarlo mucho es probable que los candidatos sean el exceso de velocidad y aparcar donde no se debe. Si echáis la vista atrás es muy probable que vuestras multas hayan sido por estos motivos en su mayoría.

Pues el ganador es, el exceso de velocidad. En nuestro país es el porcentaje más alto de multas. Hay niveles de multas si te pasas más o menos del límite establecido, pero lo que está claro es que en España no nos tomamos muy en serio las señales de obligación de circular a la velocidad que marca la señal o menos. Además, suele dar igual donde estemos para cometer la infracción. Vamos más rápido sea en autopista, carretera comarcal o ciudad de forma habitual.

Las multas por aparcamientos indebidos son la segunda causa de sanciones. Está claro que hay mano dura con los aparcamientos en “doble fila”, en zonas de parking delimitadas para minusválidos, invadiendo carriles de taxi o bus, o simplemente aparcar en zonas donde está clara la prohibición de hacerlo. No todo el mundo lleva bien lo de respetar lo que se puede y lo que no se debe hacer. De ahí que las multas por este motivo sean cada vez más abundantes. Es probable que también habrá influido la tendencia a la peatonalización de las ciudades.

Tercera y más preocupante de las causas de sanciones en nuestro país, el uso del teléfono móvil al volante. Los sistemas manos libres son una gran herramienta, pero no se utilizan tanto como deberíamos. Es habitual ver a cualquier conductor hablando con el móvil o incluso viendo y contestando mensajes de forma habitual. El peligro por hacer esto aumenta de forma exponencial y el riesgo de accidente y se consecuencias se disparan. Las sanciones no son tan duras como deberían ante la gravedad de este problema, y es muy probable que aumente el número de puntos a retirar y la cuantía económica de este tipo de multas.

Como cuarto motivo de sanción de tráfico en España aparece el superar la tasa de alcohol en sangre de 0,25 mg/l para conductores veteranos y de 0,15 mg/l para conductores noveles. El “si bebes no conduzcas” no funciona del todo. Sí que se ve una bajada en el número de estas incidencias, aunque aumentan las que multiplican los límites permitidos en 3 o más veces. Preocupante cuanto menos.

Lo siguiente en los datos, es saltarse un semáforo o no respetar las señales de stop y ceda el paso. Hay conductores que deciden ellos mismos que deben cruzar o salir de un cruce sin hacer caso a las indicaciones de señales y semáforos. El peligro es evidente, y además todos somos o hemos sido educados para cumplir las normas de circulación sabiendo el riesgo de que estos accidentes ocurran. Severidad muy alta pudiendo provocar la muerte del conductor, los ocupantes de su vehículo y los de otros vehículos/peatones.

Los 5 primeros motivos copan el gran porcentaje de infracciones, pero hay otras que, aunque puedan parecer menos graves, también conllevan una multa. Algunas administrativas como conducir con el carnet caducado o no llevar la documentación del vehículo. Otras por uso indebido de la iluminación del vehículo, por ejemplo, dar ráfagas a otros vehículos o incluso no hacer uso de las luces cuando es necesario. Y otras son por no poder ser identificado, como por ejemplo no llevar matrícula o llevarla sucia/tapada. No hay que olvidar que, ante accidentes o averías, debemos hacer uso del chaleco reflectante y los indicadores de emergencia, y que debemos llevar una rueda de emergencia o en su defecto un kit de reparación de pinchazos si pensamos usar el vehículo sin llamar previamente a la asistencia en carretera.

Hay que cumplir un montón de cosas, pero es por nuestra seguridad y la de todos los demás. Hay que acordarse de que siempre hay alguien que nos espera en casa o quiere vernos de nuevo.

Adrián Osés, Locos del Motor.

Otros artículos de la web

Adrián Osés
Autor: Adrián Osés Apasionado del mundo del motor y la Ingeniería, fundador y editor principal de Locos del Motor.